• J. Eduardo Galleguillos

LA CRISIS ACTUAL Y EL MERCADO INMOBILIARIO

Sin duda esta crisis que ya tiene 50 días nadie la esperaba. Es natural que en tiempos de crisis las inversiones se paralicen, al mismo tiempo las tasas de créditos hipotecarios han comenzado a subir, la incertidumbre provocada por la extensión del conflicto, las enormes pérdidas de plazas de trabajo, de dinero en infraestructura privada y estatal, las pèrdidas en pequeños empresarios por saqueos y quemas de sus fuentes laborales, tienen al país en una espera que se hace cada día más penosa.

Frente a este escenario sólo queda esperar por una parte la reacción del gobierno, primero en recuperar la paz social y segundo como va atender a las peticiones de la gente, y como van a reaccionar los grupos organizados que sostienen el movimiento ante las ofertas de éste. Este gobierno se ha visto bastante disminuido por dos aspectos, por un lado una campaña de desprestigio en redes sociales que aniquilaría a muchos, con falacias a granel publicadas a diario, pero también con una actuación bastante inconsecuente de algunos de sus integrantes. El escenario es malo, las predicciones del Banco Central son tristes por decir lo menos, pero la macro economía que ha sostenido Chile por años es sana y por ello tenemos la oportunidad de salir adelante, hay esperanza. No todo ha sido malo entonces, si bien hay carencias. Habrá que hacer las correcciones necesarias más allá de los dogmatismos incluso, pero sin perder el norte, cosa que hoy salva a Chile, la democracia debe respetarse y hacerla respetar.

De inversiones inmobiliarias por ahora mejor esperar, el tiempo es sabio y buen consejero, si ya está en el inicio de una compra, no haga la pérdida y siga adelante, es nuestro consejo, si bien todo se viene complicado, si está en una posición laboral medianamente estable, siga adelante. Los arriendos debieran ir al alza, aunque con mayores riesgos, la gente consumirá menos propiedades por un tiempo, y el arriendo subirá en la demanda. La baja en consumo, podría reflejarse en una mantención o leve baja de propiedades nuevas, en cambio las usadas podrían presentar mejores ofertas. Como siempre recomendamos comprar "usado" pero bueno, los precios son más flexibles y se pueden encontrar buenas oportunidades.

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